miércoles, julio 30, 2014

Road Salt



This time I'll try not to get hurt
This time I'll stay untouched with pain and dirt
This time I'll stick to what I've learned
This time I'll fly so low I won't get burned

Maybe it's not enough
Maybe this time it's just too much
Maybe I'm not that tough
Maybe this time the road is just too rough
Walk down, so I sit down, mmh...

I've walked this road so many years
I've worn down all my boots, I've cried all tears
So many crossroads left behind
So many choices burned into my mind

Maybe it's not enough
Maybe this time it's just too much
Maybe I'm not that tough
Maybe this time the road is just too rough
To take me home

To take me home
To take me home
To take me home
But I walk on

miércoles, julio 23, 2014

Viejos recuerdos


Ese caos de ahí es el corcho de mi habitación. Tiene ya... unos cuantos años y he ido acumulando en el todo tipo de recuerdos y objetos de (dudoso) valor sentimental. Hay unos cuantos dibujos dedicados por mis sobrinos, postales de Berlin, la mayoría de las entradas de conciertos a los que he ido y merezcan ser recordados, cartas encontradas en la calle, alguna que otra chapa, billetes de avíón y de tren importantes, un maravedí de Irmandiños y la cuchará de madera a medio quemar usada en San Pepe para preparar absenta.

También están ahí las pulseras que Ari me regaló hace 6 años, y una breve nota en árabe que dice algo así como "Jano y Mabi", junto con las conchas traídas en sus salidas de buceo. Pero la pieza mas importante, era un papel diminuto.

Estaba clavado en la parte de arriba, a la izquierda, y tan solo contenía una frase: TE AMO.

Así, en mayúsculas pequeñitas.

Formaba parte de un regalo romántico, junto con multitud de otros recortes que decían cosas bonitas también. Pasado el tiempo, en una limpieza, decidí deshacerme de la mayoría de ellos. Pero no se puede tirar un "Te amo" a la basura. O eso pensaba entonces.

Dentro de 26 días hará un año. Un año desde que lo cogí con ojos llorosos y la rabia carcomiéndome por dentro. Y lo partí en mil pedazos, tal y como me habían roto a mí. Porque era otra mentira.

Con los meses, me arrepentí de haberlo hecho. Debería haberlo guardado, pensé. Al fin y al cabo era una memoria importante. Y sin darme cuenta es lo que hice.

Lo guarde dentro, y de esa forma siguió existiendo como un recuerdo de lo que fue y de lo que pudo ser. Y resultó que las cosas que uno guarda en el corazón son bastante mas difíciles de romper en pedazos.

Pero va siendo hora de hacer limpieza de una vez.

Por fuera y por dentro.